La relación entre la migración y el desarrollo sostenible

 

Workshop Image16 de abril de 2012, Nueva York, EE. UU. Más de 60 participantes representando a diversas entidades de las Naciones Unidas, el sector académico, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, se dieron cita en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York para asistir al Seminario sobre la migración y el desarrollo sostenible. Los participantes discutieron sobre las limitaciones económicas, el aspecto demográfico, las tendencias políticas y los cambios medioambientales que influyen en la migración, que probablemente persistan en los próximos cien años. Los indicadores señalan la necesidad de una mayor y mejor planificación y entendimiento de la convergencia entre estos factores.

Aunque muchos consideran que la migración puede conducir a la reducción de oportunidades laborales para los nacionales de un país, implicando conflictos culturales y afectando negativamente la planificación urbana, los análisis del impacto de la globalización reflejan que la migración es un motor importante del desarrollo sostenible. 

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Según Ann Pawliczko, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), hay una relación positiva entre la migración y el desarrollo sostenible que generalmente es subestimada e incomprendida. Por su parte, Michele Klein-Solomon, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), presentó diversos análisis sobre la contribución de los emigrantes al desarrollo sostenible, afirmando que «la migración mundial contribuye al beneficio mundial de $356 mil millones de dólares en salarios, reducción de desempleo y enriquecimiento de capital humano». En este sentido y en vista del evento Río+20, Klein-Solomon identificó la migración como una herramienta para fomentar el desarrollo sostenible a nivel mundial. 

Sin embargo, la idea del desarrollo sostenible es integral, por lo que requiere examinar los aspectos medioambientales, económicos y sociales del desarrollo. Restringir la migración al movimiento de las personas, bienes, capital o servicios, podría reflejar de manera incorrecta el impacto de la migración, tanto en los lugares de destino como en los lugares de partida. Además, las consecuencias del cambio climático tendrán un efecto perjudicial en la migración. «Para 2050, unas 200 millones de personas podría ser forzadas a abandonar sus hogares debido a la degradación medioambiental y la escasez de agua causada por el cambio climático», indicó Cecilia Martinez de la Macorra, directora de la oficina de Nueva York de ONU-Habitat.

Los emigrantes contribuirán al desarrollo de las comunidades y países mientras las políticas fomenten su integración social y económica, tanto en países menos desarrollados como en los más desarrollados. En África, por ejemplo, la migración es interestatal, intraregional e internacional. Patrick Hayford, director de la Oficina del Asesor Especial para África - Naciones Unidas (OSAA), señaló que la globalización fomenta el desplazamiento de las personas en diferentes maneras: internamente, externamente, desde áreas menos desarrolladas a más desarrolladas y viceversa. Es por ello que es necesario comprender el impacto.

Un estudio comparativo presentado por Michael B. Gerrard, de la Escuela de Derecho de Columbia, muestra cómo la subida del nivel del mar inducida por el cambio climático acelerará el desplazamiento de decenas de millones de personas en los próximos 50 años. En el mejor de los casos, en 50 años habrán 50 millones de desplazados; en el peor de los casos habrán mil millones. Esto será particularmente agudo en áreas urbanas que generalmente son costeras y que proveen oportunidades económicas, educativas y habitacionales para un 70% de la población mundial, además de ser lugares de destino de muchos emigrantes.
 
Haciendo referencia a ésto, Yvonne Lodico, Jefe de la Oficina de UNITAR en Nueva York, indicó que en vista de los efectos del cambio climático, todos somos emigrantes potenciales que contribuiremos y buscaremos el desarrollo sostenible.

(Foto 1: participantes durante el taller de UNITAR)

(Foto 2: Foto de la ONU/parque Kibae)