Desarrollo Social

La tremenda aceleración de los procesos de urbanización en los últimos años significa que ahora más del 50 por ciento de la población mundial vive en ciudades, con un creciente nivel de pobreza e inseguridad en las zonas urbanas. La mayor parte de este crecimiento urbano se está produciendo en países en vía de desarrollo, donde más de 2 millones de personas ya viven en ciudades.

Las personas emigran a las ciudades buscando nuevas oportunidades que no encuentran en las zonas rurales, pero, dada la insuficiente provisión urbana de vivienda y otros servicios básicos, estas personas terminan sin los recursos y las capacidades necesarias para disfrutar de un nivel de vida adecuado y de derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales. Es evidente que cuando el suministro de servicios básicos es inexistente o proclive a las interrupciones frecuentes, surge una diferencia entre el bienestar de las personas que pueden acceder a estos servicios de forma continua y aquellos que no pueden. Vivir en áreas con los peores servicios urbanos, condiciones ambientales insalubres y falta de seguridad, expone a las personas a múltiples peligros y riesgos.

Las ciudades y sobre todo "megaciudades" (aglomeraciones urbanas de más de 20 millones de habitantes) se enfrentan a enormes dificultades en términos de prestación de servicios, infraestructura adecuada, y convivencia ciudadana. Esta situación constituye un desafío, no sólo por la forma en que los servicios básicos se ofrecen y los espacios públicos e infraestructuras se crean, pero también debido a la forma en que todos estos interactúan e influyen sobre la seguridad pública, desigualdad económica, y convivencia.

La gestión urbana requiere de numerosas competencias  y los alcaldes, presidentes o consejeros necesitan capacidades extraordinarias y un conocimiento actualizado para ejecutar sus responsabilidades locales. Ellos están obligados a ser gestores profesionales de la ciudad a fin de establecer ciudades competitivas y desempeñar un papel activo en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), la desigualdad ciudadana, la inseguridad, y otros desafíos relacionados. Muchos líderes ciudadanos se esfuerzan  para adquirir capacidades, conocimientos e información con estos fines, pero las oportunidades son limitadas.

Es en este contexto, el Programa de Desarrollo Local (LDP) estableció su programa de capacitación para el desarrollo de estos actores locales. LDP  tiene por objeto fortalecer la capacidad de gestión de líderes locales y otros actores a nivel local, proporcionándoles las capacidades y conocimientos sobre temas de urbanización sostenible, con énfasis en la planificación urbana y los servicios urbanos (transporte, agua y saneamiento, gestión de residuos, energía, salud, y seguridad). LDP se enfoca precisamente sobre los siguientes temas:

  • Capacitación en técnicas sostenibles e innovadoras para el desarrollo de infraestructura, planificación urbana y prestación de servicios básicos;
  • Capacitación en servicios de financiamiento urbano con el fin de resolver la escasez de infraestructura urbana (a través de Asociaciones Público - Privadas),
  • Desarrollo de una base de conocimientos compuesta de buenas prácticas, conocimientos, experiencias de actores a nivel local
  • Facilitación del intercambio de conocimientos y experiencias entre ciudades y regiones
  • Fomento la cooperación de ciudad a ciudad y trabajo en redes para enfrentar desafíos en el desarrollo local